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4 Vuelos desaparecidos más misteriosos de la historia

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La historia de la aviación está llena de avances tecnológicos, hazañas y, lamentablemente, tragedias. 

Entre estos sucesos trágicos, hay un grupo que causa intriga: los vuelos desaparecidos. 

Estos misterios, en los que aviones se han perdido sin dejar rastro, han desafiado a los expertos durante décadas. 

La desaparición de un avión es un evento perturbador. No solo representa una tragedia inmediata para los pasajeros y sus familias, sino que también plantea preguntas angustiantes sobre cómo, en la era moderna de la tecnología avanzada, un avión grande puede simplemente desaparecer. 

A lo largo de los años, varias desapariciones han quedado sin resolver, convirtiéndose en temas de especulación, investigación intensiva y, a veces, teorías de conspiración. 

Estos misterios subrayan los límites de nuestro conocimiento y tecnología, recordándonos la inmensidad y el poder de la naturaleza.

Vuelo desaparecido 1: Amelia Earhart y Fred Noonan

Amelia Earhart, pionera de la aviación, protagonizó uno de los misterios más perdurables de la historia de la aviación con su desaparición en 1937. 

Earhart se embarcó en un intento de circunnavegar el globo a lo largo del ecuador, un desafío que nadie había logrado antes en avión. 

Junto con su navegador, Fred Noonan, Earhart partió en su Lockheed Electra 10E, enfrentándose a uno de los últimos tramos de su viaje, un vuelo desde Lae, Nueva Guinea, hacia la Isla Howland, un diminuto islote en el Pacífico.

El 2 de julio de 1937, después de despegar de Lae, Earhart y Noonan establecieron comunicación por radio varias veces con el USCGC Itasca, un guardacostas de los Estados Unidos estacionado cerca de la Isla Howland para asistirlos en la navegación y el reabastecimiento. 

Sin embargo, a medida que se acercaban a su destino, las comunicaciones se tornaron cada vez más esporádicas y confusas. Earhart reportó dificultades para localizar la isla y, finalmente, para establecer comunicaciones efectivas con el Itasca.

La última transmisión recibida de Earhart indicaba que estaban volando a lo largo de una línea de posición pero no podían ver la isla y se estaban quedando sin combustible.

La desaparición de Earhart desencadenó una de las búsquedas aéreas y marítimas más grandes en la historia de los Estados Unidos, pero ni ella, Noonan, ni el avión fueron encontrados. 

A lo largo de los años, numerosas teorías han surgido en un intento de explicar lo que les sucedió. Algunas de estas teorías sugieren que se desviaron del curso y se perdieron en el océano Pacífico, mientras que otras proponen que fueron capturados por fuerzas japonesas en el contexto de las tensiones prebélicas. 

Una teoría más reciente sugiere que Earhart y Noonan pudieron haber logrado realizar un aterrizaje de emergencia en una isla deshabitada, sobreviviendo por un tiempo antes de perecer.

Vuelo desaparecido 2: Vuelo 19

El Vuelo 19 es uno de los misterios asociados con el Triángulo de las Bermudas, una región del océano Atlántico occidental famosa por una serie de desapariciones inexplicables de barcos y aviones. 

El 5 de diciembre de 1945, el Vuelo 19, consistente en cinco bombarderos torpederos TBM Avenger de la Marina de los Estados Unidos, desapareció sin dejar rastro mientras realizaba un ejercicio de entrenamiento de navegación sobre el Atlántico, cerca de Florida.

El grupo estaba liderado por el teniente Charles C. Taylor, un veterano piloto con experiencia en combate. 

El plan del vuelo era simple: volar hacia el este desde la Base Aeronaval de Fort Lauderdale hasta unas islas conocidas como las Islas Hens y Chicken, practicar algunas maniobras de bombardeo, continuar hacia el norte hacia el este de Grand Bahama y luego regresar a la base. 

La distancia total del vuelo estaba prevista en 320 kilómetros, un ejercicio rutinario de navegación y vuelo que debería haber tomado alrededor de dos horas completar.

Sin embargo, las cosas empezaron a ir mal poco después del inicio del ejercicio. 

Taylor informó por radio que su brújula no funcionaba correctamente y que creía que el escuadrón se había perdido. 

Las comunicaciones subsiguientes entre Taylor y las estaciones de radio de la base y entre los aviones del Vuelo 19 revelaron una creciente confusión. Taylor estaba convencido de que se encontraban sobre el Golfo de México y ordenó un vuelo hacia el este, creyendo que los llevaría de regreso a Florida. Sin embargo, es probable que esta decisión los llevara más lejos hacia el Atlántico.

Con el tiempo empeorando y la noche cayendo, el combustible de los Avengers empezó a agotarse. La última comunicación de radio del Vuelo 19, captada por un vuelo de la Marina cercano, indicó que estaban a punto de quedarse sin combustible. Después de eso, no se supo más del escuadrón. 

Una operación de búsqueda y rescate fue lanzada inmediatamente, incluyendo el despliegue de un hidroavión Martin PBM Mariner con una tripulación de 13 hombres. 

Trágicamente, el Mariner explotó poco después de despegar, matando a todos a bordo y complicando aún más la ya desesperada operación de búsqueda.

A pesar de una extensa búsqueda que cubrió más de 300,000 kilómetros cuadrados, ni los aviones del Vuelo 19 ni sus tripulantes fueron encontrados. La desaparición de los cinco Avengers y el posterior accidente del Mariner añadieron combustible a las leyendas del Triángulo de las Bermudas, con teorías que van desde anomalías magnéticas hasta intervención extraterrestre. 

Sin embargo, investigaciones más objetivas han sugerido errores de navegación y desorientación humana como causas más probables, posiblemente exacerbadas por el mal tiempo y el estado del mar.

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Vuelo desaparecido 3: Stardust

El caso del Stardust, un avión de la British South American Airways (BSAA) que desapareció en 1947, es uno de los misterios de la aviación que eventualmente encontró una explicación, aunque solo después de décadas de especulación e investigación. 

El Stardust era un avión Avro Lancastrian, una versión civil del bombardero Avro Lancaster de la Segunda Guerra Mundial, que realizaba un vuelo de Buenos Aires, Argentina, a Santiago de Chile cuando desapareció sin dejar rastro.

El 2 de agosto de 1947, el Stardust despegó del Aeropuerto de Morón en Buenos Aires con 11 personas a bordo, incluidos cinco tripulantes y seis pasajeros. El vuelo transcurrió sin incidentes hasta que el avión se aproximó a la cordillera de los Andes. 

El piloto, Reginald Cook, envió un mensaje en código Morse a los controladores de tráfico aéreo en Santiago, indicando que esperaban llegar a la ciudad en aproximadamente cuatro minutos. El mensaje incluía la palabra «STENDEC», un término que fue recibido tres veces pero que los operadores de radio en Santiago no lograron descifrar. Después de este último mensaje, el Stardust desapareció.

Inmediatamente después de su desaparición, se lanzó una extensa búsqueda en el área donde se esperaba que el Stardust hiciera su aproximación a Santiago. 

A pesar de los esfuerzos, no se encontraron rastros del avión o de sus ocupantes en ese momento. La ausencia de evidencia y la naturaleza enigmática del último mensaje del avión alimentaron todo tipo de especulaciones y teorías, desde la posibilidad de un secuestro hasta la intervención de fuerzas sobrenaturales.

El misterio del Stardust permaneció sin resolver hasta 1998, cuando unos escaladores descubrieron restos del avión en el glaciar de Tupungato, en los Andes argentinos. Investigaciones posteriores y expediciones a la zona revelaron restos humanos y fragmentos del avión que permitieron confirmar que se trataba del Stardust desaparecido 51 años antes. 

La investigación concluyó que el avión había chocado contra la montaña a una altitud de aproximadamente 4,700 metros.

La explicación más aceptada del accidente es que el avión fue víctima de un fenómeno meteorológico conocido como «jet stream», un flujo de aire de alta velocidad en la atmósfera que no era bien comprendido ni tomado en cuenta para la navegación aérea en esa época. 

Se cree que el Stardust ingresó en un jet stream mientras atravesaba los Andes, lo que resultó en una velocidad sobre el suelo mucho mayor de lo anticipado, llevando al avión a chocar contra la montaña antes de lo esperado. El término «STENDEC» sigue siendo un misterio, aunque algunas teorías sugieren que pudo haber sido un error en la transmisión o una señal mal interpretada

Vuelo desaparecido 4: Vuelo 370 de Malaysia Airlines

El misterio del Vuelo MH370 de Malaysia Airlines es uno de los más desconcertantes en la historia de la aviación moderna. 

El 8 de marzo de 2014, el Boeing 777-200ER desapareció mientras volaba de Kuala Lumpur, Malasia, a Beijing, China, con 239 personas a bordo, incluyendo pasajeros y tripulación. 

Lo que convierte este caso en particularmente intrigante no es solo la desaparición del avión, sino la serie de eventos inexplicables y las operaciones de búsqueda que siguieron, sin ofrecer respuestas definitivas sobre el destino del vuelo.

El MH370 despegó de Kuala Lumpur a la 01:20 hora local y estaba programado para aterrizar en Beijing aproximadamente seis horas después. 

A las 01:21, el avión transmitió su última señal de ACARS (Aircraft Communications Addressing and Reporting System), un sistema de comunicación automático que envía información sobre el estado del avión. 

A las 01:19, el copiloto pronunció la última comunicación por radio conocida desde el avión: «Bueno, buenas noches», en respuesta a la instrucción de los controladores aéreos de Malasia de pasar al espacio aéreo de Vietnam.

Inexplicablemente, entre las 01:20 y las 01:30, el transpondedor del avión, que transmite la ubicación y la altitud del avión a los radares terrestres, se apagó o fue apagado. 

A pesar de esto, el avión continuó siendo rastreado por radares militares y se observó que se desviaba significativamente de su curso programado, girando hacia el oeste y cruzando de nuevo la península malaya antes de dirigirse hacia el océano Índico.

La búsqueda del MH370 se convirtió en una de las operaciones de búsqueda y rescate más grandes y costosas de la historia. 

Inicialmente, la búsqueda se concentró en el Mar de China Meridional y el Estrecho de Malaca, pero luego se expandió al océano Índico, basándose en análisis de los datos de señales satelitales enviadas por el avión. A pesar de los esfuerzos internacionales y el uso de tecnología avanzada, no se encontraron restos del avión en la búsqueda inicial.

En julio de 2015, se encontró un fragmento de ala del MH370 en la isla de Reunión, en el océano Índico occidental, el primero de varios restos que eventualmente serían descubiertos a lo largo de las costas del este de África. 

Estos hallazgos confirmaron que el avión se había estrellado en el océano Índico, pero no proporcionaron suficiente información para determinar la ubicación exacta del resto del avión ni las circunstancias que llevaron a su desaparición.