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LOS MECÁNICOS DE AVIACIÓN, ESOS GRANDES DESCONOCIDOS

LA MIRILLA DE AVIATION GROUP · 10 de agosto de 2026

Por Iñaki de Lucas, Aviation Group

Los mecánicos aviación - plus ultra - aviation group

Pablo Rada, mecánico del vuelo del Plus Ultra, después de los cien años de la hazaña, sigue siendo un referente de aquellos pioneros.

Escuelas como Aviation Group preparan, con las actuales normativas, a las futuras generaciones de TMAs, una profesión cada día más valorada.

Cuando ahora se cumplen los cien años de los grandes vuelos protagonizados por la aeronáutica española, se pone de manifiesto el enorme papel que, tanto los ingenieros como los mecánicos, jugaron en el desarrollo de la aviación, un papel casi siempre silencioso, pero vital para el futuro que ellos forjaron y actualmente disfrutamos.

En las actuales escuelas de formación, los técnicos de mantenimiento aeronáutico (TMA) recogen en su reglada formación el cúmulo de experiencias derivadas de aquellos pioneros. Un claro ejemplo es el plan de formación dual que la escuela Aviation Group viene impartiendo en sus distintos centros.

La reciente presentación en la feria aeronáutica de Berlín, ILA, por parte de Airbus de la versión NO TRIPULADA (maqueta), de su helicóptero H145, se une al sinfín de aeronaves (drones) que vuelan actualmente por los cielos sin necesidad de un piloto que las gobierne «in situ». Basta este último ejemplo para evidenciar que el papel del piloto tradicional puede ser sustituido en un futuro, esperemos muy lejano, por las recientes tecnologías. Sin embargo, existe una realidad a día de hoy que deja claro que tanto los ingenieros como los mecánicos de aviación tienen asegurado, IA mediante, sus puestos de trabajo.

Debido a la demanda del sector aéreo, las empresas de formación, como Aviation Group, ven incrementar exponencialmente el alumnado para cursar Grados Superiores y Medios en aeronáutica.

Los pioneros

Pero la historia de los actuales TMAs tiene su inicio al albor de los primigenios vuelos. A diferencia de los pilotos e ingenieros los nombres y referencias de los mecánicos de aviación son más proclives al anonimato. Difícilmente sus nombres y apellidos permaneces en la memoria colectiva, pero no por ello menos importantes para el sector aéreo y, a título personal, para todos los que de una forma u otra nos embarcamos rumbo a las nubes.

Sí nos atenemos a la historia, el primer vuelo –año 1903- de los hermanos Wright, en Kitty Hawk (Carolina del Norte), fue también el «primer trabajo» para el mecánico aeronáutico más famoso de todos los tiempos: Charles Taylor. Él diseñó y fabricó el motor que propulsó el vuelo controlado y, a su vez, motorizado de la historia de la aviación. Su nombre, poco popular entre el público, tiene en la actualidad un reconocimiento internacional, «el Premio Charles Taylor Master Mechanic», el galardón más prestigioso para los técnicos de mantenimiento aeronáutico.

La lista internacional de mecánicos aeronáuticos internacionales y nacionales pioneros sería imposible de cuantificar en estas líneas, pero sí podríamos destacar a Serguéi Iliushin, que, antes de ser piloto en 1917, comenzó como mecánico de aviones. Posteriormente, consiguió el título de ingeniero aeronáutico y fundó su prestigiosa oficina de diseño. Sus aeronaves fueron iconos de la aviación soviética durante la II Guerra Mundial y, desde entonces, en el campo civil hasta el presente.

Mary Feik, norteamericana, marcó toda una forma de trabajar en la historia del mantenimiento aeronáutico en plena Segunda Guerra Mundial entrenando a los mecánicos militares. Recibió multitud de honores a lo largo de su larga vida, 92 años.

Previamente a los reseñados brilló James Mcudenn, que trabajó como mecánico antes de convertirse en un afamado piloto en la Primera Guerra Mundial. Posteriormente, fue conocido por su habilidad en modificar y conseguir muchas mejoras a todos sus aviones. Todo un genio.

Plablo Rada - Aviation Group

España, cuna de la aviación

En nuestro país existe un sin fin de profesionales que marcaron, incluso, la historia de la aviación mundial. Al principio, casi todos mecánicos, procedían del campo militar. Hay que remontarse a principios del siglo pasado para que la aviación, como tal, tuviese implantación en nuestro país de la mano del ejército. Venía precedida del arduo trabajo llevado a cabo por el Servicio de Aerostación (Globos y Dirigibles) con sede en Guadalajara. Hay que tener en cuenta que en aquellos años, España estaba involucrada en un triste periodo bélico en el norte de África.

Uno de los pioneros fue Joaquín Quesada Guisasola nacido en 1886, mecánico de la Aviación Española desde sus inicios. Colaboró con los dos próceres de la aeronáutica Española, el coronel Vives y capitán Kindelán, en la compra de los primeros dirigibles y participó en el vuelo del rey Alfonso XIII en 1913. Su historia, en aquellos convulsos años, es de película. Terminó con la titulación de ingeniero técnico y con el reconocimiento de numerosas condecoraciones por su inmensa trayectoria.

Quizá el más famoso de aquellos mecánicos ha sido Pablo Rada Ustárroz. Nacido en Caparroso (Navarra), en 1901 se inicia como mecánico industrial antes de ingresar en la Aeronáutica Militar. Su popularidad le llegó, precisamente hace 100 años, como integrante de la tripulación del histórico vuelo del Plus Ultra con Ramón Franco, Julio Ruiz de Alda y Juan Manuel Durán. Rada fue conocido por su habilidad técnica y sangre fría. En pleno vuelo era capaz de andar entre los planos para solucionar las contingencias mecánicas de aquellos complicados motores Napier Lion dispuestos en forma de tándem y que desarrollaban 450 CV de potencia. En la etapa de Río de Janeiro (Brasil) llegó a apagar un conato de incendio, iniciado en una tubería de gasolina, con su propio cuerpo. Tras las vicisitudes de la Guerra Civil, Rada, republicano de ideas, regresó a España en 1969, después de un largo exilio y pocos meses después falleció en el Sanatorio Naval de los Molinos (Sierra de Guadarrama, Madrid), localidad donde fue enterrado.

Modesto Madariaga fue otro destacado mecánico reconocido por su participación durante la llamada época de los grandes vuelos. Y, junto a él, toda una pléyade de verdaderos artesanos que, a principio de siglo, trabajaron en aquellas empresas legendarias como las Hispano-Suiza (1915), Loring (1923) fundada por el empresario Eduardo Barrón y Jorge Loring, AISA (1934) que permaneció en activo varias décadas y Elizalde, empresa barcelonesa que, desde 1920, desarrolló motores aeronáuticos destinados a la aviación española.

La Guerra Civil Española fue el campo de experimentación para los aviones antes de la Segunda Guerra Mundial. Sería imposible, en estas líneas, destacar el ingente trabajo llevado a cabo por los mecánicos de ambos bandos y los procedentes del extranjero que participaron, durante aquellos tres tristes años, en la contienda fratricida.

Imagen Plus Ultra Aviation Group

Los mecánicos en el nacimiento de una industria

En España, después de la confrontación bélica de la Guerra Civil todos los esfuerzos se encaminan en reconstruir una capacidad industrial significativa. En Sevilla, en pleno barrio de Triana la nueva Hispano-Aviación (1939) produjo aviones derivados de diseños alemanes, como el «Buchón», una versión del BF-109 alemán y bajo la dirección de Willy Messerschmitt, su creador, se diseñó el primer reactor español, el HA-200 Saeta.

¿Y qué pasaba con aquellos mecánicos, capaces de construir aparatos nada sencillos? ¿Quién les instruía? La Hispano, como se la conocía, en sus instalaciones de la calle San Jacinto, creó una verdadera «ciudad», donde además de las naves de fabricación y oficinas de diseño, existían viviendas para los empleados y sus familias. Muchos de los chavales que cumplían los 15 años, en ese entorno, se convertían en aprendices de una profesión tan apasionante como la aeronáutica gracias a sus progenitores.

Un salto cualitativo significó el nacimiento de Construcciones Aeronáuticas S.A. (CASA). La capacidad tecnológica de nuestros mecánicos en la década de los 50 fue increíble. En 1952, tras los acuerdos con EEUU, se pasó de mantener aeronaves de la segunda guerra mundial a prestar con toda solvencia la revisión de la gran parte de la flota que los Estados Unidos (USAF) mantenían en Europa, en plena «guerra fría», y el material proveniente de la guerra de Vietnam. Aquellos mecánicos, formados en las escuelas de aprendices en Getafe y Sevilla, desmontaban por completo las aeronaves, revisando los motores, aviónica y ensamblando de nuevo los reactores más sofisticados del momento (F-86 Sabre, F-100, F-4 Phantom, F-15 Eagle, F-5, F/A-18 Hornet…)

Mientras, la oficina de ingeniería se centraba en nuevos desarrollos como el Aviocar C-212 o el CASA C-101 y el CASA C-295. Durante esta época fueron cientos los mecánicos que brillaron en su trabajo. Fue más el resultado de un esfuerzo colectivo que individual. Por significar algún profesional que ha adquirido reconocimiento por su trayectoria, destaca la figura de Antonio Torres que durante más de tres décadas fue conocido por el mantenimiento internacional de C-212 Aviocar, y José Antonio Martínez Cabeza, que, aunque ejerció como ingeniero y no como mecánico, sirvió como referente de toda una generación de profesionales de CASA que abrió las puertas para la integración en Airbus.

Ahora, escuelas como Aviation Group posibilitan que los futuros TMAs sirvan desde los ejércitos y las fuerzas de seguridad hasta las aerolíneas e industria aeroespacial. Un mundo laboral apasionante.

Alumnos TMAs Aviation Group en taller

Sobre Aviation Group

En su sede central, ubicada en el Campus de la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada (Madrid), Aviation Group imparte formación profesional de mecánica aeronáutica, cursos de tripulantes de cabina de pasajeros, a través de su empresa hermana Aerodynamics Academy, y prácticas a los estudiantes de la Escuela de Ingeniería Aeroespacial en Aeronavegación de Fuenlabrada. También ofrece al público experiencias de vuelo en sus simuladores de A320, Boeing 737 y F18 Superhornet. Su filial Cithe, especializada también en la formación para el mantenimiento de aeronaves, cuenta con unas modernas instalaciones en Madrid capital. Aviation Group ha anunciado la creación de un nuevo centro de formación aeronáutica, en Barajas, que tiene prevista su inauguración en septiembre de 2026.

*Video nuevas instalaciones de Cithe: https://www.youtube.com/watch?v=kHfr8JGbsJg&t=15s