Sala de prensa

La guía de Aviation Group para futuros técnicos de mantenimiento de aeronaves

El sector MRO (Maintenance, Repair and Overhaul) es una de las áreas más dinámicas y esenciales de la aviación, porque engloba todas las actividades de mantenimiento aeronáutico, reparación y revisión de aeronaves, garantizando su fiabilidad, su rendimiento y, por tanto, la seguridad aérea.

El curso acaba de empezar en Aviation Group y en su filial, Cithe, con un récord de matriculaciones, una prueba evidente del interés que despierta la capacitación como técnico de mantenimiento aeronáutico (TMA).
La industria sufre una acusada escasez de mecánicos, pero, además, demanda más calidad en la formación de los alumnos de formación profesional. Estas dos escuelas son un referente en el sector ofreciendo, por instalaciones, equipamiento y profesorado, una formación aeronáutica integral.

Para adquirir las competencias y destrezas que reclaman las empresas del sector, el Grupo mantiene acuerdos de Formación Dual con los principales actores nacionales de MRO, que incluyen prácticas en entornos reales de mantenimiento.

Para Aviation Group, quienes aspiran a incorporarse a este ámbito profesional deben entender la exigencia, antes de dar el paso. No solo se trata de tener conocimientos técnicos en aviación, sino también de adquirir una preparación integral que combine habilidades, certificaciones aeronáuticas y una mentalidad orientada a la excelencia operativa.

En primer lugar, para acertar y destacar en los estudios de MRO hay que comprender qué es y qué papel tiene en la aviación.
El MRO aeronáutico se divide en tres áreas principales:

  • Mantenimiento (inspecciones periódicas, cambios de piezas y revisiones preventivas),

  • Reparación (sustitución o reparación de componentes defectuosos) y

  • Overhaul o revisión general (desmontaje, inspección, reparación y reinstalación de sistemas o motores, devolviendo la aeronave a un estado “como nuevo”).

Estos procesos son vitales para la seguridad operacional y cumplen con estrictas regulaciones emitidas por organismos como EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea) o la norteamericana FAA (Administración Federal de Aviación).

En segundo lugar, para trabajar en mantenimiento aeronáutico es imprescindible adquirir una formación reglada y especializada, responsabilidad de escuelas como Aviation Group y Cithe. En ellas se obtienen:

  • el Certificado de Profesionalidad en mantenimiento de sistemas mecánicos, eléctricos y electrónicos de aeronaves,

  • la LMA (Licencia de Mantenimiento de Aeronaves, Parte 66) en categorías como B1 (mecánica) o B2 (aviónica),

  • y otros cursos específicos complementarios para mejorar las habilidades profesionales.

Por otro lado, para asegurar que cualquier intervención se realice conforme a la normativa aeronáutica, minimizando riesgos y garantizando la trazabilidad documental en aviación, los TMA deben conocer la legislación aeronáutica y los estándares internacionales de calidad.
Por ejemplo, el Reglamento 1321/2014 de la UE sobre aeronavegabilidad y mantenimiento, las Normas EASA Parte 145 para organizaciones de mantenimiento aeronáutico o los manuales de mantenimiento de fabricantes.

También les será muy útil saber cuáles son las habilidades más valoradas por las empresas de MRO, entre ellas:

  • la interpretación de planos aeronáuticos y diagramas técnicos,

  • el uso de instrumentación y herramientas de precisión aeronáutica,

  • el diagnóstico de averías en sistemas mecánicos, eléctricos e hidráulicos de aeronaves,

  • los conocimientos en aviónica y sistemas de navegación aérea,

  • o el dominio de software de gestión de mantenimiento aeronáutico.

El aprendizaje continuo en aviación es esencial, ya que las tecnologías en aeronáutica evolucionan de forma constante.

Pero no solo se valoran las competencias técnicas, también las habilidades personales y de trabajo en equipo, dado que la tarea en MRO se desarrolla en entornos colaborativos y bajo presión.
Un TMA debe mantener una comunicación clara y precisa en inglés aeronáutico, debe adaptarse a trabajar contra reloj, con atención al detalle, pensamiento analítico y flexibilidad ante cambios de turnos y prioridades.
La seguridad operacional depende también de la coordinación eficaz entre mecánicos, inspectores de calidad, ingenieros y supervisores.

Tener una certificación de TMA facilita la contratación de profesionales en el extranjero, donde es fundamental el inglés técnico aeronáutico, el idioma estándar en la aviación, tanto en manuales como en comunicaciones.
Por eso es imprescindible dominar el vocabulario técnico y estar familiarizado con acrónimos y terminología de mantenimiento aeronáutico.
En entornos internacionales, un segundo idioma, como francés o alemán, puede abrir aún más oportunidades laborales.

La experiencia en mantenimiento de aeronaves marca la diferencia al buscar empleo.
Por eso es tan importante registrarse en centros, como Aviation Group y Cithe, que desarrollan acuerdos de colaboración de Formación Dual con prácticas profesionales garantizadas en talleres o hangares de las mayores y mejores empresas nacionales de MRO.
Las compañías valoran más la capacidad demostrada en entornos reales que la formación teórica por sí sola.

“Esperamos que toda esta información ayude a nuestros alumnos a valorar lo que ya tienen y a todos aquellos que no conozcan qué es un técnico de mantenimiento aeronáutico a contemplarlo como una opción profesional con mucho futuro”,
declara Francisco Castaño, Director de Aviation Group y Cithe.