Sala de prensa

El helicóptero Bell UH-10-19, un pionero de las FAMET, en los hangares de Aviation Group

  • El Campus de la Universidad Rey Juan Carlos acoge un singular ejemplar de la “Caballería Alada” de nuestro Ejército de Tierra
  • Fue el primer helicóptero que realizó el vuelo en la afamada Unidad HUEL II y en tomar y despegar del portaaeronaves Dédalo

Después de milenios en que los ejércitos utilizaran a los sacrificados cuadrúpedos como punta de lanza de sus acciones guerreras, la llegada del convulso siglo XX introdujo nuevos “artilugios” bélicos que dejarían a los caballos en un merecido descanso operacional. Uno de ellos sería el helicóptero que desde su entrada en servicio se ha convertido en la nueva “caballería alada” del Ejército de Tierra.

En nuestras retinas han quedado grabadas las imágenes de estas potentes y ruidosas máquinas testimoniadas en la película Apocalypse Now. Donde los legendarios UH-1H llegaban y atacaban en apoyo a la infantería en aquella infernal guerra de Vietnam como “caballería alada”. Sin embargo, la historia del Bell HU-1H, nuestro helicóptero protagonista, comenzó años antes…

Fue en 1956 cuando realizó el UH-1 su primer vuelo. Era la respuesta a la petición del ejército americano de contar con un helicóptero utilitario -de ahí viene su denominación UH-1- y de tamaño medio.

La costumbre en los EEUU era bautizar a los helicópteros con nombres de las tribus nativas. Así que recibió el apelativo de Iroquois, aunque al final en muchos países, se le ha conocido, simplemente, como el “Huey” por su similitud fonética con su denominación UH-1.

En 1962 entró en producción, llegando a construirse más de 16.000 unidades, teniendo el honor de ser el helicóptero más fabricado en el mundo en sus distintas versiones.

Inicialmente, utilizó un único motor de turbina y se ensambló en dos tamaños de fuselaje: cabina corta y larga. Posteriormente incorporó dos turbinas al eje que añadían, lógicamente, más potencia y larga vida respecto a los motores de pistón. El éxito fue tal que otros países como Alemania, Italia, Japón y Taiwán decidieron adquirir la licencia para su producción. También se construyeron UH-1 en versiones civiles.

En la actualidad los UH-1 continúan operativos en numerosos países. La última versión denominada UH-1Y “Venom” sigue volando en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos.

El UH-1 en España

En nuestra nación se llegaron a emplear 70 unidades del UH-1 adjudicadas al Ejército de Tierra (FAMET), más otras versiones utilizadas por la Armada y el Ejército del Aire.

En 1965 se creó la Compañía de Aviación Ligera del Ejército de Tierra (ALET) perteneciente a la División Acorazada “Brunete” que recogió la herencia del Servicio de Aerostación y de la Aeronáutica militar y que daría pie a formación de las FAMET en 1973.

Los primeros helicópteros en llegar a España fueron 6 Bravos y el primero en aterrizar en la Base de Colmenar el Bell 206. Con posteriormente se incorporaron los Bell-47. Sus instructores fueron cuatro pilotos formados en Estados Unidos que junto a los mecánicos se ubicaron en unas precarias instalaciones en la Base de Los Remedios. Como anécdota, baste decir que aquellos pioneros utilizaban como infraestructuras los decorados de las películas del Oeste que por entonces, se rodaban en esta zona de la sierra madrileña.

La historia geopolítica en la zona africana se pone seria con la crisis del Sahara Español. El mando del Ejército de Tierra tiene que tomar medidas defensivas que implicarían a los 12 primeros Bell UH-1 para integrarse lo antes posible en el despliegue en aquél lejano territorio, y… ¿Quién fue uno de aquellos pioneros? Efectivamente, nuestro Bell 205.

Ahora “descansa” en Fuenlabrada

El “Huey” Bell 205 (HU-10-19) que ahora se custodia y se utiliza para la enseñanza técnica/pedagógica aeronáutica a los alumnos en Aviation Group, dentro de la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada, se fabricó en EE.UU el 21/04/1971. Tan sólo dos meses más tarde fue recibido por el Ejército de Tierra español.

Se trataba de un helicóptero a estrenar, es decir, no fue adquirido de “segunda mano”. Llegó a la Base de Rota el 6/07/1971 junto con otros 5 HU-1H. Al día siguiente comenzó su montaje, matriculándose inicialmente como ET-305 y posteriormente, como veremos, ET-256. Le cabe el honor de ser el primer helicóptero de la UHEL II en alzar el vuelo de la Unidad. A los mandos el Comandante Sánchez Bilbao y el capitán Muñoz Grandes.

Un mes más tarde, pilotado de nuevo por el Capitán Muñoz Grandes y el capitán Celdrán, tomó y despegó por primera vez “como aeronave del Ejército de Tierra” en el Dédalo, el primer “portaaviones” de la Armada (10/09/1971).

Al día siguiente se produjo un grave accidente del tren TALGO en la línea Málaga-Madrid cerca de la localidad de Arjonilla en la que participó nuestro protagonista, el ET-305, en labores de salvamento. La operación se realizó durante cuatro horas de vuelo nocturno. La tripulación estaba integrada por los capitanes Celdrán y Topete, el teniente Cano y el brigada Baranda.

Con posterioridad, los seis HU-1H se trasladan desde Rota hasta Colmenar Viejo para iniciar sus programas de instrucción, hasta que tres meses más tarde (01/12/1971) vuelan de nuevo a Rota para embarcar en el Dédalo destino al Aaiún para incorporarse al Sector del Sahara.

La situación en la zona Sahariana llevó al Mando a destinar a la HUEL-II hasta la recién construida, a toda prisa, Base de “Santiago” en aquella querida ex-provincia Española.

Allí permanece hasta 1.975 cuando despega junto a los otros nueve HU-1H volando sobre el mar hasta llegar a la isla de Lanzarote, en donde embarca la unidad con destino a la península (en el buque “Galicia”) dando por concluido el exigente y duro despliegue en el Sahara.

Muchas fueron sus acciones y avatares durante este periodo bélico en la que fue provincia Española, en labores de transporte, observación y protección de la tropa.

También tuvo una parada de la turbina que obligó a sus pilotos a realizar una complicada “autorrotación” que tuvo un feliz final gracias a la pericia de sus tripulantes. Su recuperación en medio del desierto fue una ardua tarea hasta que pudo ser trasladado mediante un camión-góndola a la Base.

Al llegar a la península, como hemos mencionado, cambia su matrícula de ET-305 por la ET-256. Permanece en la UHEL- II hasta marzo de 1.980 que es asignado a la UHEL IV. Su destino final operativo se produce ocho años después al integrarse en el BHELMA III en donde ya acumula 2.811 horas.

El último vuelo lo realiza el 28/05/2003 con un total de 4.698 horas registradas en su cartilla, preservándose a continuación en la Base de Agoncillo (Logroño) hasta que el 2005 es entregado a la Fundación Virtus de Puertollano (Ciudad Real). Pasa en 2014 a CITHE, empresa de formación aeronáutica que inició su andadura en Cuatro Vientos hasta integrarse en Aviation Group.

En la actualidad, forma parte de las aeronaves que dicho grupo ofrece a sus alumnos en el Campus de la Universidad Rey Juan Carlos en Fuenlabrada cumpliendo múltiples misiones docentes, eso sí, ya en tierra, descansado de batir sus dos generosas aspas por los aires.