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El Boeing 707 T.17-3 de Aviation Group, en la Universidad Rey Juan Carlos, recupera su interior original

La escuela Aviation Group acaba de finalizar el montaje del avión destinado a la formación de ingenieros aeronáuticos y técnicos de mantenimiento.

El avión Boeing 707 T.17-3 que actualmente se encuentra en las instalaciones de la empresa de Formación Aeronáutica Aviation Group, en el Campus de la Universidad Rey Juan Carlos en Fuenlabrada, acaba de recuperar su disposición interior inicial.

A lo largo de su servicio en el Ejército del Aire su configuración varió de transporte VIP a transporte de tropas y evacuaciones médicas y fue uno de los cuatro B-707 que volaron bajo las escarapelas nacionales. Construido en 1977 con el número de serie 21367 perteneció anteriormente a la compañía saudí Arabian Airlines, la actual Saudia. Posteriormente, pasó a formar parte del 47 Grupo Mixto de Fuerzas Aéreas (en noviembre de 2004) como parte de la reorganización de la flota militar española. Su última misión operativa fue en octubre de 2017 replegando a parte de las tropas participantes en los ejercicios “Tormenta”.

A lo largo de su vida activa en el Ejército del Aire, la flota Boeing 707, dotada con cuatro ejemplares, contabilizó 35.800 horas de vuelo de las que nuestro protagonista fue la unidad con mayor rendimiento. Este gigante del aire tuvo su merecida despedida en un homenaje en la Base de Torrejón de Ardoz. Una pasada rasante por el eje de pista de la Base madrileña, escoltado por dos F-18 del Ala 12, puso la guinda de sus múltiples vuelos por todo el mundo.

El más grande

Al B-707 le cabe el honor de ser la aeronave de mayores dimensiones que ha volado en nuestras fuerzas aéreas. Con una longitud de 46,61 metros de longitud y una envergadura de 44,42 metros, es algo superior al Airbus A400, el avión que en la actualidad constituye la columna vertebral del transporte del Ejército del Aire y del Espacio.

Impulsado por cuatro motores Pratt & Whitney, el B707 alcanzaba una velocidad máxima de 1.010 km/hora y un techo en servicio de 11.890 metros. Su tripulación era de cuatro miembros, no obstante, la misma variaba en función de la misión. Así sus hermanos que cumplían servicio, como avión cisterna o el T 17-4, y el llamado avión “espía” que ahora descansa en el Museo del Aire y del Espacio en Cuatro Vientos, contaban con más especialistas para desarrollar sus especiales cometidos.

Se da la circunstancia, que tanto el T.17-3 como el T.17-4, tras su baja en el servicio, fueron rescatados de la futurible chatarra y trasladados desde el aeródromo de Getafe a sus puntos de destino por personal y alumnos de Aviation Group en una exitosa operación nocturna por las carreteras madrileñas. Toda una hazaña.

Configuración actual del T.17-3

Para configurar el interior del T.17-3 de la Universidad Rey Juan Carlos se ha optado por recuperar su etapa como avión VIP –fue utilizado en numerosas ocasiones por los Reyes de España y diferentes presidentes del gobierno, amén de trasladar a pasajeros/soldados.

Está dividido en dos zonas bien determinadas, delantera y trasera con disposición de las butacas en formato 3/2 y 2/3, respectivamente, divididas por un amplio pasillo. En la zona intermedia se dispone de un área de descanso que tendrá distintas funciones según las necesidades.

El número total de asientos se eleva a 85 con capacidad de ampliación. Hay que tener en cuenta que cuando los B-707 sirvieron en determinadas aerolíneas extranjeras el número de plazas se podía multiplicar por dos por aquello de “rentabilizar” al máximo su capacidad.

La cabina de los pilotos conserva en perfecto estado toda su instrumentación de tipo analógico. En este sentido, es increíble la evolución que ha tenido la aviónica en los últimos tiempos hasta llegar a la era digital. Por ello, la presencia del mecánico de vuelo era imprescindible para controlar los paneles llenos de relojes que indicaban los parámetros del vuelo.

Gracias al B-707, los alumnos de Aviation Group tienen la oportunidad de conocer en profundidad los fundamentos del vuelo y recibir la formación necesaria para que los aviones fueran capaces de igualar, como nos decía un veterano piloto de caza con cierta sorna, el número de despegues y aterrizajes.

Al Boeing 707 (T.17-3) le espera una larga vida como recurso formativo único. Los estudiantes de ingeniería aeronáutica y técnicos de mantenimiento realizarán prácticas “in situ” con los distintos y complejos sistemas que componen una aeronave.

El interior, ahora terminado, tiene además una finalidad cultural y divulgativa. Numerosos colegios acuden mensualmente a las instalaciones de Aviation Group y podrán visitar, como colofón, a nuestro protagonista, a la vez que serán obsequiados con un “catering a bordo”. También constituye un espacio único para eventos y rodaje de películas; un objetivo muy diferente a su intensa vida anterior militar y que ahora se centra en la formación académica y en divulgar y preparar a profesionales aeronáuticos en sus diferentes perfiles para el futuro.

El Boeing 707 T.17-3, con sus cansadas ruedas en el suelo, sigue ayudando a despegar en los cielos de Fuenlabrada, conocimientos y pasiones. Larga vida.